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Dependencia emocional · Terapia online
No es que quieras demasiado.
Querer mucho no es dependencia. Dependencia es que tu tranquilidad dependa de si esa persona contesta, de qué tono usó, de si sigue ahí. Es revisar el móvil cien veces, justificar lo que a una amiga no le justificarías, y haber ido dejando por el camino trozos tuyos que ni recuerdas cuándo soltaste. No se sale decidiendo querer menos: se sale devolviéndote a ti el trabajo de sostenerte, que ahora mismo lo está haciendo otra persona sin saberlo.
Si te resuena
Cómo se siente.
Si te identificas con varios de estos síntomas, no significa que estés "rota". Significa que algo dentro de ti está pidiendo atención. Y se puede trabajar.
- ♡Miedo a que se acabe, aunque no haya ningún motivo encima de la mesa
- ♡Justificas cosas que a una amiga le dirías que no justificara
- ♡Tu estado de ánimo del día depende de cómo esté esa persona
- ♡Sus necesidades van siempre antes que las tuyas, sin discutirlo
- ♡Has ido dejando amigas, planes y aficiones sin darte cuenta
- ♡Te disculpas por todo, también por lo que no has hecho
- ♡Cuando no estás con esa persona te entra ansiedad, no calma
- ♡Has vuelto a relaciones que sabías que te hacían daño
- ♡Y si te preguntan quién eres tú sin esa relación, no sabes qué contestar
No toda es igual
Tipos de dependencia emocional.
Dependencia en pareja
La forma más común. Pierdes tu identidad dentro de la relación, no sabes quién eres sin esa persona.
Dependencia familiar
Vínculo con padres o familia que limita tu autonomía adulta. Culpa, deber, miedo a decepcionar.
Codependencia
Necesitas cuidar/salvar al otro para sentirte útil. Suele ir asociada a vínculos con personas adictivas o muy demandantes.
Cómo trabajamos
Dos frentes a la vez. Uno es el miedo: qué pasa por tu cabeza y por tu cuerpo cuando esa persona tarda en contestar o se aleja, y qué haces para calmarlo —escribir, comprobar, ceder, preguntar si todo va bien—. Eso alivia diez minutos y refuerza el sistema, así que se entrena a sostener el malestar sin salir corriendo a apagarlo. El otro es reconstruir tu vida fuera de esa relación: lo que dejaste, lo que te apetece, lo que puedes pedir. Y de fondo, mirar cómo aprendiste a vincularte, porque esto casi nunca empieza en la pareja de ahora. Y una cosa por delante: no te vamos a decir que dejes a nadie. Lo que se busca es que la decisión que tomes, sea la que sea, la tomes desde ti y no desde el pánico.
Servicios
Sesión individual
55 minutos aprox. · online
Pack de 3 sesiones
Tres sesiones de 55 minutos aprox.
Ahorras 30€
Preguntas frecuentes
Lo que nos suele preguntar quien viene por dependencia emocional.
¿Esto significa que tengo que dejar a mi pareja?
No. Ni te lo vamos a pedir ni es el objetivo. Lo que hagas con la relación lo decides tú, y conviene decidirlo cuando puedas hacerlo sin el miedo apretándote el cuello — que es justo lo que se trabaja. Hay procesos que acaban en ruptura y otros en una relación bastante mejor.
¿Cuánto tarda en notarse?
Las primeras herramientas —qué hacer cuando llega el impulso de escribir o de ceder— salen de las primeras sesiones. Recolocar el fondo lleva más, y cuánto depende de tu historia y de si la relación sigue activa. Te damos una estimación real en la evaluación y la revisamos por el camino.
¿Y si llevo toda la vida así?
Es lo más habitual: esto suele venir de cómo aprendiste a vincularte mucho antes de esta relación. Que venga de lejos significa que lleva más trabajo, no que sea tu forma de ser. No estás rota, tienes una manera aprendida de buscar seguridad — y las aprendidas se pueden cambiar.
¿Mi pareja tiene que hacer terapia conmigo?
No hace falta. Esto se trabaja contigo y funciona igual. Si además queréis mirar la relación en común, existe la terapia de pareja, pero es otra cosa y se decide aparte.
¿Y si en mi relación hay algo más que dependencia?
Hay que decirlo: cuando aparecen control, aislamiento, humillaciones, amenazas o miedo físico, eso ya no es dependencia emocional — es violencia, y no se trabaja igual. Si te reconoces ahí, dilo en la primera sesión y te orientamos. Tienes el 016, gratuito, confidencial, 24 horas y sin dejar rastro en la factura. Y si estás en peligro ahora mismo, el 112.
Si estás aquí leyendo,
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