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Un sofá vacío junto a un ventanal, con una manta echada por encima y la luz de la tarde entrando

Descanso

Te sientas a descansar y a los diez minutos ya estás de pie

Por Lola Ortiz · Psicóloga sanitaria ·

Domingo por la tarde. Te sientas en el sofá con la intención de no hacer nada, que llevas toda la semana diciendo que necesitas justo eso. A los diez minutos ya estás mirando el tendedero. Y algo dentro te dice, sin llegar a decirlo del todo: podrías estar aprovechando este rato.

No es que no sepas descansar. Es que descansar te da culpa

Estas dos cosas parecen la misma y no lo son.

Parar es dejar de hacer. Eso lo haces: te sientas, apagas, te tumbas.

Descansar es otra cosa. Para que un rato repare de verdad tiene que pasar algo más: que la cabeza se desenganche. Los investigadores que llevan décadas estudiando esto lo llaman desconexión psicológica, y es la diferencia entre estar en el sofá y estar realmente en el sofá (Sonnentag y Fritz, 2007).

Y ahí está el problema. Si mientras paras te sientes mal por estar parando, tu cabeza no se ha ido a ningún sitio: sigue trabajando, solo que ahora trabaja en juzgarte. Por eso te levantas igual de cansada que te sentaste.

Sentarse no es descansar. Descansar es que la cabeza también se siente.

De dónde sale esa culpa

No te la has inventado tú, y no eres rara por tenerla.

La trampa de «descanso cuando termine»

Funciona así, y seguramente la reconoces.

Aguantas toda la semana tirando de reserva. Llega el viernes y estás tan agotada que ya no puedes hacer nada que te guste de verdad: no tienes cabeza para leer, ni para quedar, ni para lo que sea que te gusta. Así que te quedas mirando el móvil dos horas, que no descansa pero es lo único que puedes.

El domingo por la noche notas que no has descansado, te enfadas contigo, y empiezas la semana con lo mismo.

El descanso no funciona como una recompensa que se cobra al final. Funciona como el sueño: a plazos, y antes de estar destrozada. Lo que se recupera por el camino es barato; lo que se recupera después de meses vacía, cuesta mucho más (Meijman y Mulder, 1998).

Qué ayuda de verdad

Nada de esto va de «relájate más». Va de quitarle a la culpa el sitio donde se apoya:

Cuándo esto ya no es cansancio normal

Que descansar te cueste un poco es de lo más común. Estas otras cosas conviene mirarlas:

Lo que se trabaja en terapia

Dos cosas, y ninguna es aprender técnicas de relajación.

La primera, aguantar el rato incómodo. Cuando paras, aparece malestar — y lo que hace la mayoría es levantarse a hacer algo para que se le pase. Se trabaja quedándose ahí un poco más cada vez, hasta que el cuerpo aprende que no pasa nada. Es lo mismo que se hace con la ansiedad, y funciona por lo mismo.

La segunda, de fondo: de dónde sale la idea de que tienes que estar produciendo para merecer estar bien. Eso viene de lejos y se enreda con el perfeccionismo y con la autoestima — y en muchas casas, además, con quien lleva encima la cabeza de todo, que es quien menos permiso se da.

Descansar no es lo que te ganas cuando terminas. Es parte de lo que te permite seguir. 🤍

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Si estás dudando

A veces cuesta saber si lo que te pasa es motivo suficiente para ir a terapia. Este test son unas preguntas para pararte un momento y escucharte.

Hacer el test

Este artículo tiene una finalidad informativa y divulgativa. No sustituye una valoración ni un tratamiento psicológico individualizado. Si estás pasando por un momento difícil, busca el apoyo de una profesional de la salud mental.

Bibliografía

  1. Sonnentag, S. y Fritz, C. (2007). The Recovery Experience Questionnaire: Development and validation of a measure for assessing recuperation and unwinding from work. Journal of Occupational Health Psychology, 12(3), 204–221.
  2. Sonnentag, S. y Fritz, C. (2015). Recovery from job stress: The stressor-detachment model as an integrative framework. Journal of Organizational Behavior, 36(S1), S72–S103.
  3. Meijman, T. F. y Mulder, G. (1998). Psychological aspects of workload. En P. J. D. Drenth, H. Thierry y C. J. de Wolff (Eds.), Handbook of Work and Organizational Psychology (2.ª ed., pp. 5–33). Psychology Press.
  4. Tonietto, G. N., Malkoc, S. A., Reczek, R. W. y Norton, M. I. (2021). Viewing leisure as wasteful undermines enjoyment. Journal of Experimental Social Psychology, 97, 104198.
  5. Bellezza, S., Paharia, N. y Keinan, A. (2017). Conspicuous consumption of time: When busyness and lack of leisure time become a status symbol. Journal of Consumer Research, 44(1), 118–138.